Tras una masacre que acaba con todo su clan, Zhou Jìnchén pierde la vista. Sumido en la oscuridad y consumido por el odio, logra sobrevivir contra todo pronóstico. Con el tiempo, domestica a un lobo y lo convierte en su guía, utilizándolo como si fuera sus ojos. Acompañado por este fiel compañero y una chica llamada Línglíng, emprende un viaje por el jianghu (mundo marcial), recorriendo juntos un camino marcado por la venganza.