Summary
En un mundo donde los Guías no tienen derechos humanos, lo único que le importa a Shio es proteger a su hermano menor, Tehr.
Shio ha hecho todo lo posible para evitar convertirse en un «Elegido» —un eufemismo para los Guías que son tratados básicamente como esclavos sexuales de los Espers—. Sin embargo, cuando su hermano es seleccionado, Shio se adentra en el mismísimo infierno: la mansión de un Esper.
«¿Quién se dejó a un Guía tirado por aquí?»
Por desgracia, antes de encontrar a su hermano, Shio se topa con el Esper Erutio. Shio intenta desesperadamente escapar, pero sus esfuerzos son en vano.
«Con ese olor que desprendes, ¿no viniste aquí para que te devoren?» «¡Yo… yo vine a buscar a mi hermano…!» «Entonces, arrástrate bien. Deberías suplicar por la vida de tu hermano a través del Guiding.»
El arrogante Erutio toma a Shio por la fuerza, tratándolo con crueldad y negándose a dejarlo ir. Con el tiempo, Shio se acostumbra a esa vida; los días pasan en una monotonía donde no es ni feliz ni infeliz. Pero, de repente, Erutio empieza a actuar de forma extraña.
«Cuéntame algo sobre ti.»
De la nada intenta entablar una conversación, o incluso:
«Quiero besarte.»
Después de haber empezado su relación puramente a través del sexo, ahora empieza a exigir besos. ¿Cómo se supone que Shio debe lidiar con los caprichos de este Esper tan voluble?