Kim Moran es un hombre que fue echado de su casa ese mismo día y, sin tener a dónde ir, se ve obligado a dormir en su lugar de trabajo, a las afueras del local. Allí se le confiesa un joven universitario llamado Kwon Hosu, quien está decidido a conquistarlo.
Hosu le propone que se mude a su casa y se conviertan en compañeros de piso. Lo que Kim Moran no sabe es que ese chico no entiende lo que significa un amor unilateral sin necesidad de contacto físico.
Inconsciente de esto, Hosu demuestra ser posesivo e intenso con Kim Moran, dando inicio a una relación tan inesperada como peligrosa.