Morí de exceso de trabajo. Abrí los ojos y ¡¿me transmigré en un drama de romance?! Pero incluso si transmigrara, ¡¡¿por qué poseía al representante de los asuntos de estado de la princesa…?!! ‘No comeré porque tengo sueño al comer’, ‘No dormiré, tengo que ahorrar tiempo para trabajar’. En nombre de la malvada empleadora, la Princesa Lemeia, estuve trabajando toda la noche esperando el día en que muriera por exceso de trabajo… cuando tuve la ‘suerte’ (?) de ser secuestrada. Pero ¿por qué este secuestro es tan cómodo? Me dan comida, me dejan dormir, ¡y hasta me pagan…! Así comenzó la vida con el secuestrador, el Archiduque Blayle. Soy un ex-trabajador y esclavo de la princesa actual… ¿podré liberarme del exceso de trabajo en esta vida y mantener una vida cómoda de confinamiento?