Mire donde mire, Mong Chiu-Ke ve la marca del número 9 por todas partes, una visión que lo transporta a una serie de reencarnaciones. Observará con impotencia cómo su ciudad es destruida, recibe un disparo en la cabeza y despierta… en el cuerpo de otro Mong Chiu-Ke, en otro tiempo, en otro lugar, pero con plena conciencia (¡y memoria!) de su vida pasada. A partir de entonces, solo hay un objetivo: ¡regresar en el tiempo para frustrar los ataques planeados!