Uno pensaría que vivir en el mundo de tu juego favorito sería un sueño hecho realidad, bueno yo también estaría de acuerdo con eso, si no fuera porque mi juego favorito no tiene algo como una vida tranquila.
un mundo post-apocalíptico donde la humanidad está apunto de exigirse por culpa de criaturas extrañas, mi único objetivo será evitar el único final trágico que tiene el juego.