La vida de Kaden era perfectamente ordinaria: escuela, amigos, familiares, desplazarse por su teléfono, recolectar cosas al azar del suelo. Hasta el día en que la gente empezó a desaparecer sin dejar rastro, devorada por algo que nadie podía ver. Ahora lo único que importa es una simple pregunta: ¿Por qué estás vivo?