Tsubaki Aoi puede ver a los espíritus. Un día, es raptada por una deidad que se identifica a sí mismo como el administrador de la antigua posada «Tenjinya», y le informa que debe convertirse en su esposa para saldar una deuda dejada por su abuelo. Al no querer casarse con él, Aoi decide quedarse a trabajar en el «Tenjinya», valiéndose de su habilidad para la cocina para pagar la deuda.