En segundo de preparatoria, la protagonista abandona la escuela y, sola, se va a Tokio con la meta de entrar a la universidad.
Una chica traicionada por sus compañeros, sin saber qué hacer. Una joven abandonada por sus padres, que sobrevive trabajando a medio tiempo, sola, en una gran ciudad.
Este mundo siempre nos traiciona.
Nada sale como queremos.
Pero aun así, queremos seguir amando algo.
Porque creemos que en algún lugar existe un sitio al que pertenecemos.
Por eso, cantamos.