Roberta, sacerdotisa de la Iglesia, es asignada como responsable de una remota región en el extremo norte: Dithmarschen.
El nombramiento llega poco después de la misteriosa desaparición de su predecesor, lo que la lleva a asumir su nuevo puesto con cautela.
En ese lugar, todas las miradas apuntan hacia una sola figura: el duque Ulrich.
Según los rumores, ha gobernado esas tierras durante más de trescientos años.
Y, según él mismo afirma… no es un hombre común.
Dicen que es un ser que ha trascendido los límites humanos.
Un inmortal.
Mientras Roberta se adentra en los secretos de Dithmarschen, comenzará a descubrir que algunas verdades… no deberían ser reveladas.