En una zona prohibida en ruinas, convertida en una tierra tabú bajo la mirada de un dios, la sangre llueve del cielo y un rostro desgarrado y sin facciones cuelga en el aire. En este páramo, el joven Xu Qing es el único sobreviviente. Él caza entre los cadáveres y lucha por vivir en medio de horrores extraños y anormales, y desde allí da sus primeros pasos en un camino de cultivo lleno de crisis mortales. Cuando la barrera finalmente se disuelve y los carroñeros entran en esta tierra de muerte, Xu Qing se da cuenta, entre las llamas y la matanza, que en este mundo devastado, el simple hecho de seguir vivo ya es la batalla más cruel de todas.